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domingo, 3 de diciembre de 2017




‘Rolde’, esa rueda o corro de personas, en Sástago
Por Carlos Calvo.

(...) En este número especial de ‘Rolde’, término de la fabla que significa “rueda o corro de personas”, cada uno de los colaboradores, desde sus particulares visiones, han tratado de conformar un motivo de reflexión para relacionar el arte y la cultura de esta tierra nuestra con la memoria y el recuerdo, dando cabida a un buen número de propuestas heterogéneas que se establecen desde diferentes facetas y echando mano de numerosas disciplinas artísticas y enfoques de análisis e investigación. Los contenidos de esta publicación, entre la divulgación y la creación, vienen definidos por José Solana, Fico Ruiz, Jorge Sanz Barajas, Fernando Sanmartín, Francho Nagore, Javier Ascaso, José Pac Sá, Manuel Morell, Carmen Magallón, Octavio Gómez Milián, Enrique Cebrián, Almudena Vidorreta, Jorge Cortés, Juan Ignacio Bernués o Paco Rallo, quien nos nombra en su texto, pues no en balde ‘El pollo urbano’ también ha cumplido cuarenta años como cuarenta soles. A partir de la evocación vivida, Rallo hace un recorrido desde 1977, cuando los españoles recuperan sus libertades. O eso nos contaron. Y habla de la Zaragoza inquieta que se empieza a mover, con las iniciativas de Sergio Abraín en la revista ‘Zoótropo’, la galería Spectrum del fotógrafo Julio Álvarez Sotos, esa formación musical atípica llamada ‘La banda del canal’ o el bar Bonanza de Manuel García Maya, ese refugio de contracultura o modernidad.(...)

sábado, 2 de diciembre de 2017

I. Livres Pauvres











Poema de David Liquen y Collage de Paco Rallo, nº. 3/6
Collections «Livres Pauvres». Prieuré de Saint-Cosme, Tours (Francia).

Invierno Imperativo (L’Hiver). Edición manual de 6 ejemplares numerados.
Con un mismo poema y diferentes collages en anversos y reversos.

domingo, 26 de noviembre de 2017

II. Livres Pauvres










Poema de David Liquen y Collage de Paco Rallo, nº. 2/6
Collections «Livres Pauvres». Prieuré de Saint-Cosme, Tours (Francia).

Invierno Imperativo (L’Hiver). Edición manual de 6 ejemplares numerados.
Con un mismo poema y diferentes collages en anversos y reversos..

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Camposanto de La Cartuja Baja de Zaragoza



Camposanto de La Cartuja Baja de Zaragoza

Paco Rallo
Artista visual


Una de las visitas pendientes que tenía con mi ciudad, era la del cementerio de La Cartuja o cementerio viejo. Este fosar es el más antiguo de Zaragoza datando su actividad pública desde 1791. El día de Todos los Santos de 2017, cumplí mi deseo de conocer este espacio. Propiedad de la Diputación Provincial de Zaragoza, proporcionaba sepultura a los enfermos que morían sin recursos en el Real y General Hospital de Nuestra Señora de Gracia, y posteriormente, en 1814, se amplió con el mismo criterio a los vecinos del municipio. Es también camposanto de ilustres personajes y de las hermanas de la Caridad de Santa Ana, congregación religiosa ligada a dicho hospital y a la casa de Misericordia u hospicio de la ciudad.

Sorprende lo pequeña que es esta necrópolis y a la vez lo descuidada que se encuentra. No costaría tanto mantener este páramo de tierra en un estado óptimo hasta convertirlo en un jardín, el edén que se merecen sus moradores. También se echa en falta una señalización explicativa de su historia o que incluso destacara a sus moradores ilustres como Manuel Lasala, Lasierra Purroy, José Ardanuy, el alcalde Caballero Ibáñez, el doctor Félix Cerrada o Francisco Blesa.

Siempre he tenido un gran respeto por el Arte Funerario. Sé que detrás de muchos mausoleos con sus adornos, estatuas, frisos y laudas con epigrafías en alto o en bajo relieve, casi siempre hay un escultor anónimo, salvo excepciones vinculadas a encargos de mayor magnitud. Igualmente están presentes en las humildes lápidas, algunas realizadas por manos primorosas. Eran encargos que recibían los artistas por diferentes talleres de piedras y mármoles en cualquier ciudad. Actualmente ya no existe esta tradición, que ha sido sustituida por la manufactura industrial.

Este cementerio, posee algunas lápidas de estimable belleza en cerámica, en chapa esmaltada y las de labra de mármol con dorados de ley. Pero lo más interesante e importante es el panteón de los Gil Marcilla. En su puerta de entrada tiene unos magníficos altorrelieves tallados en piedra arenisca, salidos de las manos de un maestro escultor (desconozco la autoría). En su dintel la figura de Cristo yacente con un Ángel que le sujeta con la mano derecha la cabeza, mientras con la otra mano señala al cielo. En la jamba izquierda, una figura femenina o plañidera, a sus pies una calavera de perfil. En la jamba derecha, un Ángel mirando a la gemidora e indicándole con el dedo índice en sus labios el silencio, porque el hijo de Dios ha muerto, mientras la otra mano sujeta la corona de espinas símbolo de la pasión; a los pies de este ángel, una calavera frontal. Panteón digno de estar catalogado como BIC. Se debería acometer una restauración con urgencia, antes de que sea demasiado tarde.

jueves, 6 de julio de 2017

Verdad. "Crisis" revista de crítica cultural



Ilustración de Paco Rallo. 2016, Lapins des Pyrinées

Verdad.
De rerum veritatis
Articulo de Cristina Marín Chaves, pp.19-21
La verdad ha perdido su valor. Las cosas y las ideas cambian demasiado rápido para algunas mentes que se aferran a sus dogmas con una fe excesivamente ciega.
Crisis Revista de crítica cultural. #11 Junio 2017

viernes, 16 de junio de 2017

De lo emocional a lo sensitivo en la obra de Miguel Mainar



Miguel MainarMitologías contemporáneas, (libro 1, serie 2), nº 13. 2014. 
Foto montaje digital.




De lo emocional a lo sensitivo en la obra de Miguel Mainar.

Paco Rallo
Artista visual



La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas,
no el copiar su apariencia.

Aristóteles 


Miguel Mainar, Zaragoza 1949. Artista visual formado en la Escuela de Arte de Zaragoza (1963-1969) y en la Escuela Superior de Bellas Artes de París (1974-1979). En la capital del Sena entra en contacto con los movimientos artísticos de vanguardia, a la vez que estudia en los grandes museos a los artistas clásicos. En 1981, decide emprender viaje a Argelia, donde permanecerá durante siete años ejerciendo de profesor de dibujo y pintura. Regresa a España en 1987, estableciendo su vivienda y estudio en la aldea medieval de piedra de Ipiés, en el prepirineo de Huesca a las puertas del valle de Tena.
La obra de Mainar está  relacionada con su propia experiencia vital: desde su mirada en los grandes maestros que ha estudiado, hasta sus vivencias con la naturaleza; desde las luces cálidas del desierto y sus oasis, a la grandiosidad de las montañas y sus nieves; sin olvidar sus viajes por diferentes lugares del mundo, de Bolivia a la India… Una faceta más íntima de Miguel Mainar hay que buscarla en la cocina, manejando los sabores y las texturas de los alimentos y sus especias igual de bien que la alquimia de sus obras de arte, una delicia para los sentidos que hace que, junto con su compañera Montse, la conversación fluya con naturalidad en torno a una mesa en la que el tiempo parece detenerse.
Como pintor destaca su preferencia por la utilización del papel, en sus diferentes variedades y tamaños, también por la utilización de grandes y vetustas sábanas de algodón o lino. Sobre estas superficies va posando los pigmentos, aplicando texturas y conformando los fruncidos del soporte. Su personal trabajo abarca un cromatismo sobrio y refinado, desde los blancos puros a los azuletes luminosos, pasando por óxidos minerales, dorados, plateados, cobres, o las tierras naturales de ocres, sienas, verdes, grises y negros…, aplicando también toques cálidos de gamas intermedias, en pequeñas formas que surgen en el proceso de creación. Incluso su trabajo se enriquece con la incorporación de arenas,  grafitos, ceras, aceites o colas acrílicas, siendo un gran técnico en sus realizaciones.
La obra pictórica de Mainar, es y está en la más pura tradición internacional de la pintura abstracta rozando el minimalismo, pero siendo tan enigmática como sugerente, sensual, serena, espacial, epidérmica y espiritual. Pero sobre todo, sus obras gozan de gran belleza. Sin concesiones formales, y cuando surgen son meras referencias, simbólicas, geométricas o místicas. Sus cuadros invitan a la meditación y a penetrar dentro de ellos a través de las texturas, fisuras o azares de la propia obra. Es como entrar en un estado de concentración mental, igual que el magnetismo y la fascinación que producen ciertos tejidos de la antigüedad. Todo ello fusionado por las diferentes corrientes filosóficas y espirituales, donde él busca su perfección personal, que trasmite a sus obras.

Otra parte importante de su producción artística desde 2003 es el videoarte. Ha realizando infinidad de vídeos experimentales, tomando referencias iconográficas de los pintores clásicos, de la hagiografía de los santos y de los deseos carnales tanto mitológicos como humanos. En sus videocreaciones están presentes la vida, la muerte, el sexo, el dolor, la danza, los signos numéricos y alfabéticos, o cualquier elemento captado que le interese de otras películas o de sus propias filmaciones, que Mainar elabora y trata con maestría, haciendo un ejercicio de libertad de gran densidad barroca, al concebir los fotograma como collages visuales. Obtiene resultandos inquietantes, obsesivos e incluso repetitivos en algunos de ellos, sonorizados con música que también manipula, transforma y crea, generando con ello también collages sonoros, todo ello montado digitalmente por el propio artista y proyectado sobre soportes diversos.  

Un buen ejemplo de su arte es el del fotomontaje digital, que se reproduce en la cubierta y en estas páginas, donde se seleccionan una serie de obras que están sacadas de tres de sus muchos y cuidados libros de artista: La Tierra de 2013, Mitologías Contemporáneas de 2014-2015 y El Hombre Desnudo, creado en 2011 y publicado en impresión digital en 2015. Este último está formado por un corpus de 50 obras diferentes, numeradas y firmadas cada una de ellas, alojadas en un estuche diseñado para la edición múltiple, de tirada limitada a 20 ejemplares.


Revista Rolde de Cultura Aragonesa, nº 160-161 enero-junio 2017

domingo, 4 de junio de 2017

Solsticio de verano. Bierge



Paco Rallo. 2016, Solsticio de veranoBierge.

Acrílico sobre okume. 24 x 122,5 cm

PASE(E)N. Helena Santolaya.
Exposición en el domicilio de la artista.
Manuel Asín, Gonzalo Cao, Isabel Cebolla, Édrix Cruzado, Mariángeles Cuartero, Nicolae Didita, Ignacio Fortún, Frisk, Paco García Barcos, Ginevra Godin, Yago de Mateo, Miguel Ángel Gil Andaluz, Luis Marco, David Martínez Sánchez, Esther Mateo, Marian Mójica, Piluca Molero, Palmira Morán, Beatriz Navarro, Raúl Navarro, Inma Parra, pierre d. la, Marisa Pons, Paco Rallo, José Vicente Royo Díez, susana vacas, Victoria Viñau.
Del 17 de mayo al 30 de junio de 2017.
San Vicente de Paúl, 10, 1º dcha. Zaragoza.
De lunes a viernes
de 18 a 21horas.