Buscar este blog

domingo, 4 de junio de 2017

Solsticio de verano. Bierge



Paco Rallo. 2016, Solsticio de verano. Bierge.

Acrílico sobre okume. 24 x 122,5 cm

PASE(E)N. Helena Santolaya.
Exposición en el domicilio de la artista.
Manuel Asín, Gonzalo Cao, Isabel Cebolla, Édrix Cruzado, Mariángeles Cuartero, Nicolae Didita, Ignacio Fortún, Frisk, Paco García Barcos, Ginevra Godin, Yago de Mateo, Miguel Ángel Gil Andaluz, Luis Marco, David Martínez Sánchez, Esther Mateo, Marian Mójica, Piluca Molero, Palmira Morán, Beatriz Navarro, Raúl Navarro, Inma Parra, pierre d. la, Marisa Pons, Paco Rallo, José Vicente Royo Díez, susana vacas, Victoria Viñau.
Del 17 de mayo al 30 de junio de 2017.
San Vicente de Paúl, 10, 1º dcha. Zaragoza.
De lunes a viernes
de 18 a 21horas.

PASE(E)N. Helena Santolaya



PASE(E)N
Esther Moreno
Helena Santolaya intercambia los espacios expositivo y doméstico -público y privado- trasladando el pasillo de su casa a la sala Juana Francés (construyendo dicho pasillo dentro de la sala y amueblándolo con los objetos que este pasillo alberga) y convirtiendo el pasillo de su casa en una sala de exposiciones en la que exponen veintisiete artistas, que se visita en paralelo a la sala Juana Francés. De manera que la exposición consta en realidad de dos espacios: la sala y el domicilio de la artista, y nos propone dudar acerca de cuál es el mundo del arte y cuál el cotidiano, ¿son distintos, están separados o se mezclan? ¿Cuál es la relación entre lo público y lo privado en la trayectoria de esta artista?
Como Louise Bourgeois en sus Celdas, Santolaya establece un juego entre el espacio doméstico y el espacio simbólico, y explora mediante la arquitectura su memoria y sus emociones, trayendo no solo elementos de su casa sino la propia arquitectura de esta casa -el pasillo- al espacio expositivo. A diferencia de Bourgeois, para quien el arte es una reelaboración de su miedo y angustia infantiles al abandono como modo de exorcizar el dolor, nos encontramos aquí con una práctica artística de la celebración colectiva y con un ejercicio de memoria en torno a la gura de la madre basado en el reconocimiento y en el recuerdo de la capacidad de aquella para ser feliz.
El pasillo de la casa de Helena Santolaya no es cualquier pasillo. Un pasillo es un espacio de comunicación entre estancias, pero en este caso es además un lugar de encuentro en las estas que la artista da en su casa, y, en sus palabras, un auténtico palimpsesto de las distintas estas que por él han pasado.
La fiesta tiene que ver con uno de los oficios de Santolaya, quien ha regentado varios de los bares de copas más especiales de la noche zaragozana, y con otro de sus oficios: conocer y poner en relación, con finura, a las personas. No es casual que en este pasillo confluyan el gusto por la interrelación personal con el reconocimiento del legado de la madre, y el corazón mismo de la instalación esconde un secreto homenaje a ella.
En el pasillo de Helena Santolaya hay muchísimos objetos: vestidos, maletas, libros, una inmensa colección de pendientes salidos de sus manos en los que cualquier objeto cotidiano es miniaturizado y convertido en adorno... Nos deslizamos al terreno corporal, a la relación de la casa con el cuerpo y del cuerpo con el adorno. La forma en la que nos adornamos, o no, dice mucho de la relación que tenemos con el mundo. Si el juego de pendientes que te pones hoy es un lápiz y un cuadernito tal vez estás simbolizando tu amor por la escritura en un adorno, mostrando un concepto diferente de pendientes, poniendo en relación el adorno con los objetos cotidianos... La forma en la que adornas tu cuerpo o arreglas tu casa puede tener que ver también con lo que has aprendido de tu madre.
La casa es el cuerpo y un cordón umbilical-cadena humana ha transportado el contenido del pasillo a la sala Juana Francés en una acción callejera que aporta un vibrante latido al sentido del proyecto. Santolaya ha convocado a sus amistades para esta especial mudanza, y unas doscientas cincuenta personas de todas las edades y diversas procedencias se han pasado de mano en mano todos esos objetos (vivencias, temporalidades...) desde el domicilio de la artista hasta la Casa de la Mujer, produciendo, además de un común colaborativo y alegre, una imagen de continuidad entre cuerpos, objetos y memoria, una noción de intercorporalidad, sumamente interesante.
Mientras que la sala Juana Francés se impregna del mundo emocional del pasillo de la casa de Santolaya, su vivienda -su pasillo- se convierte en el espacio público: la artista ha invitado a un conjunto de veintisiete artistas que ya expusieron en el “Escaparate” de La Caja de los Hilos -su último bar- a que, con la ventana como tema de reflexión común, realicen una intervención en el citado pasillo, que se configura, una vez más, como espacio de diálogo, artístico y vital. Las fronteras entre arte y vida cotidiana se confunden, disuelven y difuminan.

PASE(E)N. Helena Santolaya
Exposición en el domicilio de la artista
Manuel Asín, Gonzalo Cao, Isabel Cebolla, Édrix Cruzado, Mariángeles Cuartero, Nicolae Didita, Ignacio Fortún, Frisk, Paco García Barcos, Ginevra Godin, Yago de Mateo, Miguel Ángel Gil Andaluz, Luis Marco, David Martínez Sánchez, Esther Mateo, Marian Mójica, Piluca Molero, Palmira Morán, Beatriz Navarro, Raúl Navarro, Inma Parra, pierre d. la, Marisa Pons, Paco Rallo, José Vicente Royo Díez, susana vacas, Victoria Viñau.
Del 17 de mayo al 30 de junio de 2017
Casa de la Mujer
Don Juan de Aragón, 2. Zaragoza.
 De lunes a viernes de 12 a 14 y de 18 a 21
Domicilio de la artista

San Vicente de Paúl, 10, 1º dcha. Zaragoza.
 De lunes a viernes
de 18 a 21

martes, 2 de mayo de 2017

17/Olvidadas e Ignoradas



Paco Rallo. 17/Olvidadas e Ignoradas, 2017. Obra objetual de tela, impresión digital, cartón y papel, sobre estantería de madera lacada en negro. 55 x 18 x 12 cm



Esta obra es una metáfora llena de simbolismos. Por un lado, los libros como guardianes del conocimiento y el saber. Las tapas, igual que las páginas interiores de los libros, son blancas, símbolo de dignidad en la obra de estas excepcionales mujeres, a la vez que del olvido o de la poca presencia que se les da o concede. Es como si sus palabras u obras hubieran sido abducidas por la Historia, dejando los libros vacíos de contenido. El texto en los lomos redondos, simboliza lo femenino, con títulos en rojo aludiendo a la pasión y al amor que dedicaron a sus trabajos. Sus nombres y cronología están en negro, sobre una estantería también negra, símbolo del ostracismo y de la oscuridad de la Historia hacia estas maravillosas mujeres, que, obviamente, no son las más olvidadas. Son muchas más las que han dejado huellas que no hemos sabido reconocer.

martes, 11 de abril de 2017

Presentación del libro DAMAS


Paco Rallo, Alberto Calvo y Luis Sanz

Fotografía: MasMastral
Zaragoza, 6 de abril de 2017



Damas.
Autores: Alberto Calvo y Miguel Ángel Yusta
Edita: la Fragua del Trovador, pp-105
Prólogo de Antón Castro



Mis damas son mis cómplices, saben mucho sobre mí.
Si pudieran hablar…
Alberto Calvo



Paco Rallo
Artista Visual

Damas es el resultado de dos creadores consolidados, por una parte está la presencia de los dibujos de Alberto Calvo y, por otra, la contestación poética de Miguel Ángel Yusta, proponiendo un juego visual de gran belleza, dentro de una edición cuidada por su editor, Luis Sanz.

Por diferentes motivos, el poeta no nos puede acompañar en esta presentación. Personalmente me pidió que le disculpara y no comentaré su trabajo en el libro, salvo decir que encuentro una gran fusión de los dos autores que firman esta obra.

Mi presencia en este evento, es una respuesta a la invitación que me hizo Alberto Calvo, artista que conozco de largo recorrido y por todos reconocido por sus viñetas de “SuperMaño” en Heraldo de Aragón.

Me centraré en los dibujos que dan cuerpo a este libro; es para lo que me demandó el artista.

Cuando contemplas sin prisas los dibujos de DAMAS, de Alberto Calvo, por deformación profesional, lo primero en que te fijas es cómo los ha realizado, y debo decir que son de lo más variado los rostros de mujer que nos presenta. Después te afloran todas las imágenes que uno tiene almacenadas de otros grandes maestros, las mismas o parecidas con las que Alberto mira y dialoga, las atrapa y las hace suyas desde su memoria visual y su trazo de impronta rápida, para crear unos nuevos rostros llenos de pequeños detalles, que les dan personalidad propia.

Dibuja con sus grafitos de más o menos intensidad de trazo, junto con las aguadas de tinta china, donde fusionando línea y mancha, o incorporando un borrón con su difumino táctil, siempre sobre un fondo blanco inmaculado que le presenta el papel, se nota su gusto por el grabado. De ahí la línea y la mancha que nos propone en este libro con sus 46 DAMAS, todas diferentes, bellas y armoniosas. En página impar, un dibujo y en la par, un poema, coplillas o un haiku de Yusta, poetizando el dibujo.

Alberto es un artista cultivado, apasionado, intenso, devorador de imágenes que van desde los exvotos y damas oferentes Ibéricas, siguiendo por las culturas del mediterráneo: la Etrusca, la Micénica o la Cicládica. Sin olvidarnos de su paisano, Francisco de Goya, que tan magistralmente trató a otra Damas con sus pinceles. Este gran bloque del arte, nos lleva a otros grandes artistas de dónde, como hemos dicho, Alberto Calvo se mira en sus ojos y se mide con ellos. Picasso es uno de ellos, pero es un Picasso poco conocido por todos. Profundiza en la obra más desconocida, su mirada le lleva sobre todo a los grabados y a las cerámicas de Pablo, pero también a otros como Matisse, Brancusi o a Otto Dix, todos grandes maestros que son eslabones de la cadena de la historia del arte. Estos artistas, también bebieron de las mismas fuentes citadas de la antigüedad.

Sus Damas son de varias tipologías, entre ellas, nos encontramos con las que nos sumergen en los bajos fondos de la noche, las que nos llevan a la lozanía cortesana, otras son pura inocencia adolescente, las hay inquietantes con varios ojos, guiño Buñuelesco del artista a su paisano Luis, otras nos las presenta laureadas como heroicas, las damas oferentes con sus tocados… Todas radiantes de vida y de coquetería femenina.

Damas para ser amadas desde este precioso libro, que nace con vocación de ser una joyita bibliográfica.


Muchas gracias por su asistencia. 

jueves, 9 de marzo de 2017

Mujeres en la sombra. Alicia Sienes



Mujeres en la sombra.  

Mujeres en la sombra es una exposición que pretende ser homenaje a las mujeres que nos han precedido en un largo camino, que han recorrido (ayudadas por algunos hombres) para llegar a los avances actuales en materia de igualdad.

Se muestran fotos y textos sobre unas mujeres extraordinarias: unas diluyeron su personalidad como Zenobia Camprubí, María Lejárraga y otras consiguieron sobrevivir sin anularse como George Sand. La mayor fuente de información y la autoría de la mayor parte de los textos son de Historias de mujeres de la escritora Rosa Montero.

La exposición recuerda también a la mujer tradicional, muchas veces enemiga del cambio de rol de la avanzada, y, por lo tanto, aliada de la sociedad patriarcal en la constricción, en la reducción de la mujer a las tareas "tradicionales".

Esta mujer está representada por las labores de ganchillo que solían lucir las casas en prácticamente todas las habitaciones.

La mujer y el hombre están evolucionando, se ha avanzado muchísimo en materia de igualdad pero no lo suficiente.

Me gustaría pensar que en el futuro las palabras feminismo y machismo no serán necesarias.

El hombre y la mujer seran personas con igualdad de derechos y deberes.
                                                     
Alicia Sienes 
Comisaria de la exposición