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domingo, 30 de octubre de 2016

"Paco Rallo: Suite Guara". AACA digital nº 36



Suite Guara. Paco Rallo
Librería Ibor. Barbastro (Huesca)

Revista digital AACA. Asociación aragonesa de críticos de arte.
Número 36. Septiembre de 2016.



Paco Rallo: Suite  Guara en Barbastro (Huesca)

Entre el 24 de agosto y el 30 de septiembre el artista zaragozano Paco Rallo presenta en Barbastro su última obra pictórica. Esta serie –y su título– responden al deseo del creador por mantener una conexión estrecha, de tipo emocional, con el lugar preciso en que ha sido creada: en este caso, el Somontano de Barbastro y la sierra de Guara. Media decena de pinturas (acrílicos sobre okumen) de tamaños medianos y una refinada selección de obra pequeña, trasladan a la sala de exposiciones de la barbastrense librería Ibor su particular visión de estos bellos paisajes, más en particular de la localidad de Bierge, que el zaragozano ha elegido como “leit motiv” de su último trabajo pictórico por razones de afinidad.

La práctica pictórica por parte de Rallo no está exenta, en su caso específico, de novedad ya que en su largo itinerario vital –dedicado con pasional entrega a la creación visual, en múltiples facetas– y tras más de 25 años de exploración por caminos no rigurosamente pictóricos, vehiculizando su expresión por medio de otras nuevas herramientas digitales y de integración interdisciplinar, el artista ha vuelto a sentir en sus últimas etapas la necesidad de retomar el trabajo manual con las herramientas tradicionales de pintor… De esta necesidad nació, como una avanzadilla, la serie Primum Ver (La Primavera), expuesta en 2014 en la galería Pilar Ginés de Zaragoza y, posteriormente, atraído por los paisajes cretácicos de Teruel el artista propuso la serie Versicolor presentada durante el mes de abril de este año en la zaragozana galería Finestra. Ésta –como la presentada actualmente– era una serie colorista y muy vital, con una energía desbordante, pero al mismo tiempo perfectamente armonizada en términos compositivos de “proporción áurea” y en la expresión sincera de una interioridad reflejada en el espejo –siempre revelador– de los paisajes que el artista ha adoptado como propios dentro de sus afinidades electivas.

En el caso específico de Rallo, la afectividad es claramente una fuerza motora que impulsa y anima una creatividad que no encuentra límites. Y, en este sentido, el paisaje del Somontano de Guara, que, de alguna manera, el artista también ha hecho suyo precisamente por este mismo tipo de razones, ha abierto una nueva puerta, un desconocido horizonte de nuevas posibilidades y logros estéticos que se apoya en los obvios valores estéticos del paisaje para expresar las pulsiones más queridas de lo íntimo. La exuberancia del color y el tratamiento expresionista de las formas abstractas cantan a Bierge (Huesca) y su paisaje, y revelan el sentimiento lírico de un artista que se conmueve ante lo natural, en términos fusionales. Y no es casualidad; cualquiera que haya visitado alguna vez estas tierras del Somontano de Guara, podrá entender hasta qué punto sus bellos rincones y panoramas pueden ser inspiradores para el trabajo de un pintor que ha decidido integrarse en el discurso de su idílica vida rural y el transcurso de sus estaciones, soporte de un hondo misterio... Lo cual no deja de ser un ejercicio descaradamente “utópico” y una declaración de “hedonismo” muy vital –con total seguridad– muy fructífero de cara al futuro.

Las abstracciones de Rallo no dejan lugar a dudas de todas estas cuestiones, ni de la admiración sentida, en su enunciado, por el trabajo de algunos grandes protagonistas de la Historia del Arte que han transitado –cada uno a su manera magistral– por esta particular vía de conocimiento: Botticelli, Brueghel, Van Gogh, Hiroshige, Sorolla, Vivaldi, o los poetas japoneses practicantes del Haiku, entre muchos otros… Rallo se sitúa ante el paisaje del Somontano con la emoción en los ojos. Y vuelve a la pintura “de siempre” con la alegría de un chico con zapatos nuevos…

Juan Ignacio Bernués Sanz
Doctor europeo en Historia del Arte
Miembro de AACA, AECA y AICA.


http://www.aacadigital.com/contenido.php?idarticulo=1252

viernes, 28 de octubre de 2016

Primer quinquenio de bloguero



 Paco Rallo, fotografía de Cristina Marín Chaves



Mi primer quinquenio de bloguero.

Han pasado cinco años desde que decidí poner en marcha este blog. A partir de entonces se ha engrosado con 167 entradas de mis trabajos de arte, diseño o de editor, además de textos personales o de otros autores que se refieren a mis actividades profesionales. Alcanzando 53.045 vistas cuando publico esta entrada y teniendo 50 seguidores que sean registrados personalmente.

Los países que más me visitan con las siguientes entadas son: España con 25.111; Estados Unidos con 7.640; Alemania con 4.560; Rusia con 1.836; México con 1.265; China con 1.103; Francia con 1.034; Ucrania con 750; Reino Unido con 671; Colombia con 425 y un sinfín de visitas de todas las partes del mundo. Con tan solo 23 comentarios dejados.

Todos estos datos me sirven de excusa para escribir unas reflexiones al celebrar mi primer quinquenio de bloguero. Toda actividad nueva conlleva una cierta incertidumbre al desconocer el alcance que pueda tener o el interés que pueda despertar, e incluso su repercusión tanto social como profesional. Ahora puedo decir que no me puedo quejar de las visitas que recibe mi blog, más aun pensando que este año no le he dedicado mucha atención y los registros siguen sumando.

Lo que más me sorprende de todas estas visitas, son los pocos comentarios que recibo e incluso que no haya tenido ninguna invitación o propuesta para participar en algún proyecto, dentro de mis actividades profesionales. Por esto he introducido un par de cambios en el blog para que podáis dar vuestra opinión e incluso contactarme.

Seguiré publicando sin pedir permiso más que a mí mismo, en este escaparate global y que los azares de la vida se manifiesten, si lo consideran oportuno.

Gracias desde mi corazón, a todos los que me visitáis. Paco Rallo 

viernes, 1 de julio de 2016

"Versicolor. Paco Rallo". AACA digital nº 35




Versicolor. Paco Rallo

Galería Finestra Estudio, Zaragoza

Manuel Pérez-Lizano Forns
Vocal de la Junta Directiva de AACA y miembro de AECA.


Desde el 1 de abril, en la galería Finestra Estudio, tenemos la exposición Versicolor. Paco Rallo, con prólogo de Cristina Marín Chaves, Geóloga-Petróloga, que aclara la fascinación del artista por los paisajes cretácicos de Teruel con sus especiales colores, incluso la armonía cromática observando con el microscopio una lámina delgada. A sumar su estancia en Bierge (Huesca) y el paisaje del campo con su múltiple colorido, tan determinante en la obra exhibida. Todos los cuadros son de 2016, se titulan Versicolor y se diferencian por un número, mientras que los tamaños varían de forma muy marcada, sin olvidar los de tipo espada, tan querido por el artista, que con su fascinante verticalidad obliga al análisis desde cualquier dirección.

Las singularidades más importantes son la variada dosis matérica, la complejidad cromática que oscila de la atemperada a la muy fuerte y el constante movimiento gracias a la muy ágil pincelada que traza dispares y armonizadas direcciones, como si fueran el ímpetu interior del artista lanzando cada espacio multicolor. Aflora un mundo potente, azaroso, expresionista, preñado de cambiantes colores, con la mirada viajando hacia ámbitos por descubrir hasta completar un extraño recorrido. Uno de los cuadros, el 24, varía de los restantes dentro del mismo territorio vital. Se trata de un soporte rectangular que con la línea divide en cuatro rectángulos paralelos a la base e iguales a dicho soporte en cuanto a la forma. Estamos, por tanto, ante cinco rectángulos dentro de la racionalista sección áurea, que se alteran mediante el impetuoso color y el movimiento propio de cada pincelada. En una de las líneas, lado izquierdo, se detecta que casi ha desaparecido, como sugerencia de que el vitalismo interior humano, aquí a través del pintor, vence a la citada racionalidad. Todo, sin duda, muy atractivo por el doble mensaje repleto de equilibrio. Exposición que manifiesta la sinceridad de una artista con 45 años de trabajo al servicio del sello interior como una constante.

Revista digital AACA. Asociación aragonesa de críticos de arte.
Número 35. Junio de 2016

http://www.aacadigital.com/contenido.php?idarticulo=1218

viernes, 20 de mayo de 2016

Aupaedurne se va a paseo. "Tras la huella de Sade"




Aupaedurne se va a paseo
El mundo desde mi ventana
http://aupaedurne.blogspot.com.es/2016/05/tras-la-huella-de-sade.html


En el verano de 2014 Paco Rallo me invitó a participar en el libro que estaba preparando “Tras la huella de Sade”, obra coral compuesta por ensayos, relatos, poemas e ilustraciones de inspiración sadiana, además de frases del marqués. Aunque sea autora de uno de los relatos, hasta ahora yo solo era escritora profesional de “literatura gris” tal y como la define Manuel Sánchez Oms en su extenso y excelente ensayo incluido en el libro (y que os invito a que descubráis a través de él su significado) y escritora ocasional de relatos, artículos y post de lo que me venga en gana en este blog. Sin embargo nunca había escrito un relato sadiano, es más, tal y como comentó Elifio Feliz en la presentación en Teruel, ni siquiera Sade figuraba entre mis autores favoritos (que dicho sea de paso, tampoco sé quiénes son…). De manera que la propuesta de Paco, supuso todo un reto para mí, y, por supuesto, entré al trapo.

Lo primero que tuve que vencer fue el pudor, pero ya el propio Sade me lo puso fácil: «El pudor es una quimera, único resultado de las costumbres y de la educación. Es, lo que se dice, un hábito». Pues fuera hábitos, de todo tipo. Me puse a escribir sin pudor y sin haber trabajado previamente la figura y la obra de Sade. Mi intención era escribir lo que me inspirara a mí el hecho de un relato sadiano, no lo que me inspirara Sade. Escribí libremente, sin prejuicios, y esas dos palabras, definirían mis sensaciones durante el proceso de escritura. Como también decía Sade «Así, la conciencia es pura y simplemente obra de los prejuicios que se nos han infundido, o de los principios que nosotros nos formamos» Los prejuicios que nos infunden y que nos amordazan nos impiden muchas veces desarrollarnos como personas libres. Y esa es la paradoja del propio marqués desde mi punto de vista, a pesar de sus 27 años de reclusiones, fue un hombre libre porque así lo era su pensamiento, durante aquel cambio de siglo y de paradigmas en un país como Francia. ¿Dónde reside la verdadera libertad? ¿Es sólo algo físico o es inherente a la manera de pensar? «Mi desgracia no es consecuencia de mi manera de pensar, sino de la de los demás», nos dejaba escrito el marqués. La libertad reside en la fortaleza –otra paradoja al menos de espíritu. En este sentido, admiro a Sade como pensador y filósofo, si consideramos su provocadora obra como fruto del momento que le tocó vivir, estoy convencida, no olvidemos que el XVIII fue un siglo de promiscuidad y tolerancia de hecho, pero también de gran hipocresía social derivada de los preceptos de la Santa Madre Iglesia. Así Sade, desde la libertad de su encierro, se rebelaba contra estos convencionalismos desde un profundo ateísmo,«La idea de Dios es el único error por el cual no puedo perdonar a la humanidad», «Ninguna religión vale una sola gota de sangre», «Digámoslo con la verdad: entre todas las religiones existentes, no hay una sola que predomine legítimamente, que no esté llena de fábulas, mentiras, perversidades, y que no ofrezca los más inminentes peligros al lado de las más evidentes contradicciones», eran algunos de sus pensamientos al respecto. También cargaba contra la sociedad: «La ley solo existe para los pobres; los ricos y los poderosos la desobedecen cuando quieren, y lo hacen sin recibir castigo porque no hay juez en el mundo que no pueda comprarse con dinero», «¿Creéis que hay gran diferencia entre un banquero de una mesa de juego robándoos en el Palais-Royal, o Matasiete pidiéndoos la bolsa en el bosque de Bolonia? Es lo mismo, señora; y la única distancia real que puede establecerse entre uno y otro, es que el banquero os roba como cobarde, y el otro como hombre valiente». Tanto unas como otras frases, si lo pensamos bien siguen siendo de rabiosa actualidad, seguimos viendo, demasiado cerca de nosotros cómo se mata por la idea de un dios, se llame como se llame, cómo la justicia no es igual para todos, por mucho que personajes de alta cuna nos intenten convencer de lo contrario, y cómo los ladrones visten carísimos trajes y se llevan los millones de los pobres hombres que por intentar robar una gallina o una bici los condenan a cárcel. Frente a esto Sade se revela como un apasionado pensador que criticaba también ignorancia de sus semejantes: «No hay más infierno para el hombre que la estupidez y la maldad de sus semejantes», «¿Qué es la existencia sin filosofía? ¿Vale la pena vivir cuando se vive aplastado bajo el yugo de la mentira y de la estupidez?». «...Por la pérdida de mis manuscritos he llorado lágrimas teñidas de sangre». Pero volvamos a esa libertad de pensamiento de la que hablábamos antes, que es lo que yo más destacaría del marqués, la cual, 275 años después de su nacimiento, nos sigue pareciendo –o nos vuelve a parecer casi tan transgresora como en su momento, tal vez porque la sociedad sigue siendo pacata.

Esa misma libertad es la que me guió en la escritura de mi relato, “Sangre fría”. Escribí sin tabúes sobre una mujer sexualmente libre, dejando claro que no somos objeto, sino sujeto sexual. Durante siglos se nos ha prohibido a las mujeres la libertad sexual y han sido, estoy segura, generaciones de ellas que se han muerto sin haber experimentado un solo orgasmo en su vida. Cuando la mujer ha entrado en el ámbito sexual ha sido cosificada, se ha negado su papel más allá de un objeto de deseo o de placer para el macho, que ha sido tradicionalmente el polo hacia el que se ha dirigido el hecho sexual.

Mi protagonista es una mujer muy activa que goza del sexo y que vive una relación muy pasional, pero que no es indispensable para ella. Se sabe deseada y no lo oculta, al contrario. Sin embargo, poco más os puedo contar de mi relato, está escrito para descubrirlo poco a poco, para ir dejándose llevar, desde la primera línea.

La gente que lo ha leído se ha sorprendido de su evolución, del giro que va tomando la historia. También me han dicho que rezumaba testosterona, que parecía un relato escrito por un hombre. Ha habido incluso quién me ha pedido una segunda parte, que nunca me he planteado, la verdad, porque el final queda abierto. Sinceramente, me gusta que la continuación del relato quede en la mente de cada uno de los lectores, y no me importaría, incluso, que si alguien se decidiera, me mandara su continuación, puede ser un juego interesante… 

+ info y pedidos: info.pr.ediciones@gmail.com

miércoles, 11 de mayo de 2016

Antón Castro. Entrevista a Paco Rallo


Poesía natural hecha pintura. Cristina Marín Chaves





Poesía natural hecha pintura

Cristina Marín Chaves
Geóloga-Petróloga


Etimológicamente, de color variable o de varios colores, Versicolor es más, es verso y color, poesía natural hecha pintura.

En un viaje por los paisajes cretácicos de Teruel, Paco Rallo descubre esta palabra al escucharla en la descripción geológica de un afloramiento de arenas de tonos blancos, amarillos, púrpuras, verdes, azules y grisáceos, en una sinfonía de colores mineral. Queda fascinado tanto por la belleza de la arena, como del nombre, al cual considera gráficamente pictórico. Más adelante, cuando tiene la oportunidad de observar una lámina delgada de roca al microscopio, comprueba cómo, a escala micro, se repite esa armonía cromática. Es parte de la relación biunívoca que establecemos entre geología y pintura, en la que ambos nos retroalimentamos.

Paco Rallo celebra sus 45 años dedicado al arte en la galería Finestra Estudio de Zaragoza, en plena madurez artística. Si hace dos años nos traía en su exposición Primum ver la primavera, en Versicolor muestra su apogeo ante nuestros ojos y nos embriaga y hechiza a partes iguales. Artista de amplia paleta cromática, su actual pintura no sigue la línea dibujada, sólo el trazo marcado con su destreza sobre soportes con bases preparadas, con rasgos largos, sin representación. La composición está marcada por ritmos creados por el movimiento de la mano del artista, en una suerte de horror vacui.

Cada una de las obras que aquí contemplamos son capítulos del Libro del Arte de la Vida, o de una vida consagrada al arte. Un libro no para leer, ni siquiera ver. Sólo mirar. Mirar y admirar. Sumergirnos fascinados en cada cuadro, en cada pincelada, casi hipnotizados como quien mira un fuego crepitante. Tantas formas que se dibujan, fijan y desvanecen ante nuestros ojos para a continuación regalarnos la siguiente, así es Versicolor. Una ventana a la sugestión, al placer estético. Pura contemplación. Pura poesía.

Versicolor. Paco Rallo